Jueves, 03 de febrero de 2005
(Eterno descanso)
Ella me miró con sus ojos verdes mientras acariciaba con dedos expertos el vello de mi torso desnudo.
Ésta experiencia sexual había sido muy satisfactoria.
-¿Quieres conocer mi verdadera voz? -susurró aquella belleza de mujer, sonriendo. La conexión digital se perdía y nuestros hologramas sexuales se desvanecían.
Asentí con la cabeza.
-Pues aquí la tienes,macho -me dijo con voz ronca, de camionero,
ampliando su sonrisa ante mi cara de sorpresa.
Así que en realidad se trataba de un hombre.
-Grrr... ¡Guau! ¡Grrrrruau! ¡Guau! -le respondí, ofendido, y me marché agitando la cola.
Por: JuanjoE | General | Comentarios (0) | Referencias (0)