Sábado, 02 de julio de 2005
-¿Tu crees que no era Dios el que le dio los mandamientos a Moisés?
-No, yo creo que era precisamente Dios. Digo sólo que usó un truco. Siempre lo ha hecho: tienes que creer en la Biblia porque está inspirada por Dios, ¿pero quién dice que esté inspirada por Dios? La Biblia. ¿Entiendes el timo? Bueno, sigamos adelante. El primer mandamiento dice que no tendrás a otro Dios más que a él. Así ese señor te prohíbe pensar, qué se yo, en Alá, en Buda o incluso en Venus, que, la verdad, tener como diosa a una tía que está más buena que un pan no está nada mal. Pero quiere decir también que no tienes que creer, qué sé yo, en la filosofía, en la ciencia, y que no debe ocurrírsete que el hombre desciende del mono. Sólo él, nadie más. Ahora presta atención, que todos los demás mandamientos son fascistas, están hechos para obligarte a aceptar la sociedad tal cual es. Acuérdate de santificar las fiestas...
Extraído de "La misteriosa llama de la reina Loana". Umberto Eco.
Por: JuanjoE | General | Comentarios (0) | Referencias (0)